El “chimi”, ese emblemático sándwich callejero dominicano, tiene raíces más profundas de lo que muchos imaginan. Nació en los años 70 de la mano de un inmigrante argentino que vendía choripanes con salsa chimichurri en la ciudad de Santo Domingo. Con el tiempo, su receta se transformó, adoptando ingredientes locales y adaptándose al gusto criollo hasta convertirse en el clásico de carrito nocturno que hoy todos reconocen.
En esta ocasión, el chef Carlos Estévez presenta una versión vegana del icónico chimi dominicano. En lugar de carne, utiliza una mezcla de cáscara de plátano y vegetales salteados, procesados hasta formar un patty sabroso con buena textura. La sazón, aderezo y el espíritu de un clásico se mantienen intactos en este mini chimichurri vegetariano con mucho carácter.
Utilizando la cáscara del plátano, como base para una “carne” vegetal con alma callejera, Carlos plantea una propuesta provocadora: ¿y si el chimi pudiera también ser sostenible? Acompañado con su aderezo de chimichurri clásico, tomate verde, repollo blanco y morado, el resultado es tan atrevido como familiar.
Esta versión vegetariana del chimi no es una imitación, es una evolución con identidad propia.


