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El concón es una guarnición popular en la República Dominicana, siendo una placa crujiente de arroz que se forma en el fondo del caldero durante la cocción del arroz al estilo dominicano.

Según Susana Bello Lewis (2016:92), cuando el arroz se cocina de manera tradicional sobre leña, el arroz en la parte inferior de la cacerola se tuesta y se vuelve crujiente, con un sabor distintivo de la leña. Algunos prefieren el concón hecho con arroz y coco, mientras que otros disfrutan de los conconcitos de locrios.

En general, un concón perfecto debe ser crujiente, tener una capa fina y dorarse sin quemarse. Idealmente, debería mantener su forma y parecer un sombrero al salir del caldero.

En la República Dominicana, es común servir el concón con habichuelas y salsa de carne, y esta combinación se conoce en fondas como un “por’arriba”. En hogares de clase media y en familias menos favorecidas, el concón se suele comer directamente de la paila en la que se preparó la carne guisada o las habichuelas.

Una variante de consumo de concón, conocida como “salseado”, está disponible en el restaurante Jalao.

El término “conconcito” es de las más antiguas referencias dominicanas al concón, se usa a veces para referirse a los restos quemados o raspa de arroz en la olla. Algunas personas disfrutan del arroz mezclado con su conconcito; “me gusta el arroz pero reburujado con su conconcito.”

Es importante mencionar que en la República Dominicana, el concón se sirve en un plato por separado del arroz, y se considera un sacrilegio mezclarlos antes de servir.

Finalmente, es tanto su arraigo a nuestra cultura, que hasta existe una superstición en la República Dominicana que dice que “si una mujer embarazada consume concón, se le quedará pegada la placenta” (Pérez H. 1980:17).  Además, son varios los refranes y piropos relacionados, entre ellos los siguientes: “Ni picha, ni quecha, ni raspa el concón”; y “si como caminas, cocinas, guárdame el concón.”

Aunque es una tendencia buscar ciertas palabras en los diccionarios y, en el caso de la cocina, asociarlas a países específicos, es igualmente importante hacer las asociaciones correctas. Por ejemplo, la revista “Anales” de 1941, Volumen 5, página 265, menciona la palabra “Concón”. En Chile, se refiere a un ave nocturna, mientras que entre los dominicanos, se refiere al residuo de arroz que suele quedar pegado a la cazuela.

Investigación realizada por Gabriel Atiles Bidó

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