Probablemente nadie la conozca con su nombre original, pero nuestra tayota es una hortaliza que los aztecas consumían y su nombre en el idioma náhuatl es “chayotli”.
La tayota es una cucurbitácea originaria del sur de México y el norte de Centroamérica, que se cultiva y consume desde la época precolombina. Es una planta trepadora de tallos semileñosos, con zarcillos y frutos ovoides o en forma de pera, con una semilla plana; la piel puede ser con o sin espinas, de color blanco-marfil a verde oscuro y compuesta en un 90% de agua.
El cultivo de tayota en la República Dominicana se desarrolla en gran parte de la geografía nacional, siendo el municipio de Jarabacoa donde se encuentran las mayores plantaciones, con alrededor de 10,000 tareas sembradas, principalmente en la parte alta y en las comunidades Los Dajaos, Manabao y La Ciénaga.
En la cocina dominicana, es preferida en ensaladas y a veces se cuece con carne guisada en salsa de tomate. Una característica particular de la fruta es que, por su sabor neutral, adquiere el gusto de lo que la acompaña. Otra forma popular de consumirla es rellena de carne molida y gratinada con queso. Igualmente, se puede comer cruda, cocida o encurtida. Se prepara asada, salteada, a la parrilla o hervida. También suele agregarse a sopas, guisos y ensaladas y, curiosamente, hasta hacemos mabí con ella.
La tayota, con su rica historia y versatilidad en la cocina, es un ingrediente que los dominicanos lo hemos adoptado en nuestra gastronomía. Su capacidad para absorber sabores y su adaptabilidad en múltiples preparaciones la hacen el perfecto relleno o complemento. Desde su cultivo hasta su inclusión en diversas recetas, la tayota continúa siendo una hortaliza apreciada que enriquece nuestra dieta y resalta la creatividad de nuestra cocina.
Para mayor información, consultar la Guía Técnica del Cultivo de la Tayota, publicado por el Ministerio de Agricultura, en el siguiente enlace:




